impuesto de sociedades

Impuesto de Sociedades 2018

El impuesto de sociedades es un impuesto directo que se aplica sobre los beneficios de las empresas y sociedades. Es como el IRPF de los autónomos, pero en lugar de gravarlo las personas físicas, grava a sociedades y entidades jurídicas. Si hablamos de sociedades, este impuesto afecta a las sociedades limitadas, unipersonales y, desde 2014, a las sociedades civiles, es decir, asociaciones, entidades deportivas o AMPAS escolares, que hasta esa fecha estaban exentas si su presupuesto no llegaba a 100.000€

Por tanto si tienes una empresa debes saber que para declarar el impuesto de sociedades debes presentar una serie de modelos tributarios:

Modelo 200

Es el modelo anual de declaración del Impuesto de Sociedades. Tu empresa debe presentar el modelo 200 una vez pasados 6 meses, desde el cierre del periodo impositivo, a lo largo de los primeros 25 días del mes que hace 7. Si tu empresa cierra el periodo impositivo en diciembre, debe presentar el modelo 200 a Hacienda en julio, durante los primeros 25 días. Lo habitual es que la mayoría de las empresas van por año natural, por lo que debemos tener en cuenta que el plazo máximo de presentación será hasta el 25 de julio. Una advertencia: debes presentarlo aunque no hayas tenido actividad durante ese ejercicio.

Modelo 202

Lo utilizamos para presentar los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades en los supuestos que la última declaración del modelo 200 haya dado resultado positivo. El pago del 202 sirve como anticipo para el pago de la siguiente declaración de dicho modelo. Recuerda que se presenta en octubre, diciembre y abril.

Modelo 220

Modelo muy similar al 200, aunque más extenso al contar con anexos, por ejemplo para las cooperativas. El plazo de presentación es el mismo que para el modelo 200.

Impuesto de Sociedades en 2018

Hasta la última reforma del impuesto de sociedades existían diferentes tipos impositivos, que dependían del tamaño de la empresa y de sus beneficios. En 2014, las empresas debían pagar el 30% de sus beneficios, mientras que las pymes y micropymes tributaban el 25%, excepto en algunos casos concretos en sólo pagaban el 20%.

En 2016 se rebajó el tipo general y se unificaron criterios. Desde entonces todas las empresas (grandes, pymes y micro empresas) pasaron a pagar lo mismo: el 25%, con independencia del volumen de facturación. Las sociedades pequeñas se mantienen en un pago igual que el que tenían, y las grandes de aprovecharon de la bajada.

Desde Ignacio Constantino somos conscientes de la importancia de la gestión de estos impuestos, sin importar el tamaño de tu empresa. Ponemos a tus disposición nuestro equipo de profesionales para estar al día en la gestión del impuesto de sociedades.