impuesto-plusvalia-traspaso-propiedades-ayuntamientos

Impuesto de Plusvalía: ¿el principio del fin?

El Impuesto de Plusvalía hace referencia a aquel gravamen al cual tenemos que hacer frente a la hora de cesar en la titularidad de una propiedad urbana, ya sea por transmisión, herencia o legado, donación, compraventa, etc. Su cuantía se calcula de manera automática atendiendo a dos variables: el IBI y los años transcurridos desde que se adquirió su titularidad hasta que se deja de gozar de ella.

La controversia surge a partir de que el mercado inmobiliario se desajusta de manera tan abrupta como lo hizo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, pues la correspondencia entre tiempo transcurrido y revalorización de la propiedad no tiene un resultado positivo, sino más bien al contrario: los valores que marca ahora el mercado inmobiliario son inferiores a los de, por poner un ejemplo, hace una década.

La importancia del impuesto para los ayuntamientos

Actualmente, el Impuesto de Plusvalía supone un ingreso muy importante para los ayuntamientos, llegando a equipararse su importancia con la del impuesto de circulación por ser los beneficios que generan muy similares; aún en los últimos años, época en la que se han producido muchas menos compraventas de inmuebles, los ayuntamientos han recibido cantidades que duplican las obtenidas en los años pretéritos a la crisis, algo que se debe a la actual fórmula de cálculo anteriormente mencionada.

¿Cuál es el futuro del Impuesto de Plusvalía?

Recientemente, el Tribunal Constitucional ha resuelto como anticonstitucionales determinados preceptos propios de este impuesto en una sentencia ante un caso planteado por un Juzgado de San Sebastián. A pesar de que este dictamen solo atañe a la norma foral vasca, estos preceptos son calcados a los que forman la norma estatal, con lo que más tarde o más temprano la aplicación de sentencias similares hará referencia a todos los casos similares a nivel nacional.

Posibles reclamaciones

Los contribuyentes que decidan reclamar la cuantía aportada “de más” con este tributo habrán de demostrar que la venta de la propiedad tuvo un impacto negativo para su hacienda particular, poniendo especial énfasis en la depreciación de su valor.

espana-ante-medidas-comision-europea-medi-ambiente

¿Aprueba España el examen medioambiental de la Comisión Europea?

España se encuentra actualmente bajo la lupa de la Comisión Europea (CE), órgano que recientemente ha solicitado que se aumente la presión fiscal medioambiental y que se rebajen las subvenciones para los procesos que tienen un impacto negativo en el medio ambiente dentro de nuestras fronteras.

La realidad es que España es uno de los países miembros de la Unión Europea que menos dinero genera con los impuestos ambientales: un 1,85% del PIB, frente a la media europea del 2,46%. Bruselas señala una negativa desproporción entre este tipo de impuestos y, por ejemplo, el gravamen que se impone a las rentas del trabajo, y propone que la carga fiscal se traslade de unos ámbitos a otros. También se denuncia desde el órgano europeo la amenaza bajo la cual se encuentra actualmente la biodiversidad de las aguas españolas, debido en gran parte a la sobreexplotación pesquera y al vertido de residuos.

Manos a la obra

Parece que las advertencias procedentes de la CE no han caído en saco roto, y la propia Comisión Europea ha alzado el pulgar de aprobación ante el plan de presupuestos de España para 2017, según el cual nuestro país dedicará más recursos a promover medidas que equiparen su media fiscal medioambiental a la europea, y que intensifiquen el control sobre la emisión de gases de efecto invernadero y mejoren la gestión de aguas y residuos, medidas esta dos últimas en las que se ha hecho especial hincapié desde Bruselas.

Otro de los aspectos positivos es que, debido a la situación actual que se intenta corregir, el margen de mejora es muy amplio, de manera especial en sectores como los del transporte o la energía. Además, se resalta el arranque de la Red Española de Autoridades Ambientales, o el paradigma de ciudad sostenible que representan ciudades como Vitoria.